¿Es posible mejorar la alimentación infantil apostando por productos locales y ecológicos/agroecológicos? Esa es la pregunta que ha guiado la experiencia piloto impulsada por el Observatorio para una Cultura del Territorio (OCT) en la Escuela Infantil Municipal de Horche (Guadalajara) en colaboración con la empresa Correpasillos y el Ayuntamiento de Horche, en el marco del proyecto Alimentación Pública Sostenible, financiado por la Dirección General de Agenda 2030 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Entre finales de marzo y finales de julio, los desayunos y meriendas de niños y niñas de 1 a 3 años incorporaron alimentos de proximidad procedentes de pequeñas producciones de la provincia. El objetivo fue introducir alternativas más saludables y sostenibles, como pan artesanal, aceite de oliva virgen extra, miel local, lácteos naturales, frutas y hortalizas de temporada. Esto ha favorecido una mejoría de la calidad nutricional de esos desayunos y meriendas cuya acogida por parte de los niños y niñas ha sido además muy positiva, demostrando una buena aceptación de los nuevos alimentos incorporados.
A la vez, la iniciativa ha buscado fortalecer la economía local mediante la compra a pequeñas explotaciones y el impulso de los circuitos cortos de comercialización. Así, un servicio cotidiano como la alimentación escolar puede convertirse también en una herramienta para apoyar a quienes producen alimentos de cercanía y para acercar a las familias a una forma de consumir más responsable.
Con la finalización de esta experiencia piloto, el siguiente paso consiste en evaluar su viabilidad y analizar tanto los aspectos organizativos como los económicos del modelo. Los resultados permitirán valorar las posibilidades de consolidar este tipo de iniciativas y servirán de referencia para que otras escuelas y administraciones puedan avanzar hacia una alimentación escolar más saludable, local y sostenible.