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Personas consumidoras vulnerables

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Programa socioeducativo

Laboratorio Ahorro y Consumo Responsable

El laboratorio o LACR es un programa socioeducativo que contribuye al empoderamiento financiero a través de talleres para promover decisiones económicas conscientes. El objetivo es fomentar el consumo responsable, la economía circular y la innovación social, conectando la educación financiera con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para generar un impacto social y ambiental.

Un aprendizaje integral y contextualizado

Los beneficiarios/as del proyecto aprenderán conocimientos, técnicas y prácticas que les permita ser conscientes de las decisiones que toman sobre sus finanzas, pero también de las consecuencias que éstas tienen para su entorno social y ambiental.

Dos modalidades, un mismo objetivo

La educación financiera debe adaptarse a su público objetivo para ser efectiva.
El laboratorio se presenta en dos modalidades diferentes: una para niños, niñas y adolescentes, y otra para personas con discapacidad.

Más información en el siguiente ENLACE.

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CAVE C-LM (Confederación de Asociaciones Vecinales, usuarios y consumidores de 
Castilla-La Mancha) impulsa el proyecto I+A 2026 (Información y Acompañamiento a 
Personas Consumidoras Vulnerables) en un programa de apoyo destinado a personas 
consumidoras en situación de vulnerabilidad digital, energética y económica en el acceso 
a servicios y/o suministros.

Una propuesta diseñada para mitigar las dificultades en la tramitación de gestiones de 
consumo y ofrecer asesoramiento en recursos energéticos, garantizando el acceso a las 
ayudas y a los suministros básicos en sus hogares.

A lo largo de este año, hemos detectado situaciones complejas a las que se tienen que 
enfrentar las personas beneficiarias, en el alta de suministros básicos y la resolución de 
los mismos con las empresas distribuidoras y comercializadoras. Siendo estos procesos,
intrincados y extensos, requiriendo de unos conocimientos y gestiones arduas para la 
persona consumidora, sea o no vulnerable.

Las dificultades más comunes con las que se encuentran las personas consumidoras son: 
una vez se formalizan los contratos de alquiler, obligación de asumir deudas de inquilinos 
anteriores para poder formalizar un nuevo contrato siendo el proceso complejo con las 
distribuidoras y comercializadoras, acreditación como consumidor/a vulnerable ante 
cortes de suministros, identificación de CUPS (código universal de cada suministro 
vivienda), conflictos con las comunidades de propietarios/administradores de fincas 
para nuevas altas, acceso a certificados y firmas digitales, desconocimiento del bono 
social térmico y su gestión, etc.

Siendo indispensable el apoyo desde el proyecto para la resolución satisfactoria de las 
mismas. Seguimos trabajando en pro de las personas consumidoras vulnerables, 
fomentando el apoyo cercano y eficaz